
Gobierno impulsa cobro del CAE mientras reduce impuestos a grandes empresas y aplica recortes fiscales
El Ejecutivo liderado por José Antonio Kast enfrenta cuestionamientos por una aparente contradicción en su política económica: mientras busca endurecer el cobro del Crédito con Aval del Estado (CAE), también promueve rebajas tributarias que beneficiarían principalmente a grandes empresas.
La medida de cobro del CAE contempla incluso descuentos por planilla a deudores, en un contexto donde el Gobierno ha insistido en la necesidad de ajustar el gasto público. De hecho, se instruyó un recorte cercano al 3% en los presupuestos de los ministerios, con el objetivo de ahorrar alrededor de US$ 3.000 millones durante este año.
Sin embargo, en paralelo, el Ejecutivo impulsa una reforma tributaria que reduce el impuesto de primera categoría del 27% al 23%, buscando incentivar la inversión privada. Informes técnicos indican que una parte importante de este beneficio se concentraría en el segmento de mayores ingresos.
A esto se suma el contraste con el gasto realizado en actividades oficiales recientes, que incluyeron altos costos en producción y servicios.
En términos simples, el escenario refleja una tensión: mientras se ajusta el gasto estatal y se endurecen cobros a personas endeudadas por estudios, se alivian las cargas tributarias a grandes empresas, lo que ha abierto el debate sobre el equilibrio y la equidad de estas medidas económicas.
