
NUEVA ARISTA EN CASO DE CARABINERO FALLECIDO EN PUERTO VARAS: INVESTIGAN A COMPAÑERO DE PATRULLA.
La muerte del suboficial mayor Javier Figueroa Manquemilla continúa generando nuevas interrogantes y revelando antecedentes que mantienen el caso bajo absoluta reserva. El funcionario de Carabineros resultó gravemente herido por un disparo en la cabeza durante un procedimiento policial registrado la madrugada del 11 de marzo en Puerto Varas, falleciendo días después en el Hospital de Puerto Montt.
Inicialmente, la versión oficial apuntaba a que el uniformado había sido atacado por desconocidos tras acudir junto a otros funcionarios a una denuncia por consumo de alcohol y desórdenes en las cercanías de la línea férrea, próximo al Estadio Ewaldo Klein. Sin embargo, la investigación dio un giro inesperado con el paso de las semanas.
Uno de los antecedentes que más llamó la atención de los investigadores es que el llamado al 133 que originó el procedimiento habría sido realizado desde un teléfono vinculado al propio carabinero fallecido. El aparato posteriormente fue encontrado dentro de su mochila y sin tarjeta SIM.
A esto se suma otro dato clave: peritajes y análisis de audio apuntarían a que la voz utilizada en la llamada de emergencia habría sido fingida o modificada intencionalmente para aparentar ser otra persona, situación que hoy forma parte de las diligencias reservadas que desarrolla la Fiscalía junto a equipos especializados.
Además, los análisis balísticos determinaron que el disparo que terminó con la vida del suboficial salió de su propia arma de servicio. Hasta ahora no se han encontrado rastros de terceros ni evidencia biológica ajena en el sitio del suceso.
Debido a las inconsistencias detectadas entre declaraciones, peritajes y evidencia reunida, el compañero de turno que acompañaba a Javier Figueroa aquella madrugada quedó bajo investigación mientras se reconstruyen minuto a minuto los hechos ocurridos.
La causa permanece bajo estricta reserva y la Fiscalía Regional de Los Lagos también abrió una investigación paralela por eventual filtración de antecedentes confidenciales del caso.
El suboficial mayor Javier Figueroa, de 36 años, fue ascendido póstumamente y declarado mártir institucional por Carabineros.
