Hospital de Curicó lidera recortes en el Maule tras ajuste del MINSAL por más de $413 mil millones
Hospital de Curicó lidera recortes en el Maule tras ajuste del MINSAL por más de $413 mil millones
El Hospital Provincial de Curicó se convirtió en el recinto más afectado de la región del Maule tras el nuevo ajuste presupuestario impulsado por el Ministerio de Salud, en el marco de una reducción fiscal liderada por el titular de Hacienda, Jorge Quiroz.
De acuerdo con el decreto 333, firmado el pasado 21 de abril, el recorte total al presupuesto del MINSAL supera los $413 mil millones, equivalente a cerca de un 2,5% de la cartera. En ese contexto, los hospitales del país enfrentarán una disminución promedio del 1,1% en sus recursos.
Sin embargo, en la región del Maule las cifras superan ampliamente ese promedio. El Hospital Provincial de Curicó sufrirá una reducción de $1.612 millones, posicionándose como el más perjudicado, seguido por el Hospital Regional de Talca, con un recorte de $1.513 millones.
Alerta en autoridades locales
La medida generó inmediatas reacciones en el ámbito regional. El consejero regional por la provincia de Curicó, Román Pavéz, calificó el ajuste como “impresentable”, cuestionando la coherencia entre las políticas del nivel central y los esfuerzos locales.
Según indicó, mientras el Gobierno Regional destina recursos para disminuir las listas de espera, el Ejecutivo estaría reduciendo el financiamiento base de los hospitales, lo que – a su juicio – tensiona aún más la red asistencial.
Hasta ahora no hay registros públicos relevantes de una declaración directa del alcalde de Curicó, George Bordachar Sotomayor, específicamente sobre el recorte de $1.612 millones al Hospital Provincial de Curicó.
Considerando el impacto que tendría este recorte en Curicó, es probable que durante los próximos días el alcalde Bordachar deba fijar posición, especialmente porque el hospital provincial es uno de los principales centros asistenciales del Maule y recibe pacientes de varias comunas cercanas.
Políticamente, el tema es delicado: un alcalde que guarda silencio frente a un recorte de esta magnitud corre el riesgo de aparecer desconectado de una preocupación ciudadana muy concreta, sobre todo en una comuna donde las listas de espera y la demanda hospitalaria ya son temas sensibles.
Defensa desde Hacienda
Desde el Ejecutivo, el ministro Jorge Quiroz defendió el ajuste bajo criterios de eficiencia en la gestión hospitalaria. Basándose en informes de la Comisión Nacional de Evaluación y Productividad, sostuvo que existe margen para optimizar el uso de infraestructura y equipamiento en la red pública.
El secretario de Estado argumentó que, pese a la inversión en nuevos recintos, persisten niveles de subutilización en pabellones quirúrgicos y tecnología médica, especialmente en comparación con el sector privado.
En esa línea, aseguró que la reducción de recursos no necesariamente implicará una merma en la calidad de la atención, afirmando que “en algunos casos, con menos recursos se puede hacer más”.
Un debate abierto
El ajuste vuelve a instalar el debate sobre la gestión del sistema de salud pública, particularmente en regiones donde la demanda supera la capacidad operativa. Mientras el Gobierno apunta a mejorar la eficiencia, autoridades locales advierten que cualquier reducción presupuestaria podría impactar directamente en la atención de los pacientes.
En el caso del Maule —y especialmente en Curicó— la preocupación se centra en cómo estos recortes podrían incidir en listas de espera, disponibilidad de especialistas y funcionamiento general del sistema hospitalario en los próximos meses.
