
Por medio del presente reclamo, queremos manifestar nuestra profunda preocupación y malestar por la atención recibida por nuestra madre en el sistema público de salud entre el viernes en la noche y el lunes 11 de mayo aproximadamente a las 04:30 AM.
Nuestra madre ingresó inicialmente al Hospital de Molina debido a una herida infectada. En dicho recinto se nos informó que su sangre estaba infectada y que existía sospecha de gangrena, situación que fue comunicada de manera extremadamente alarmante tanto a ella como a toda la familia. Debido a esto fue derivada en ambulancia y en calidad de urgencia al Hospital de Curicó.
Una vez en el Hospital de Curicó se le realizaron nuevos exámenes de sangre y escáner con contraste dónde una doctora indico nuevamente que presentaba infección. Posteriormente, señaló que podría tratarse de gangrena y que incluso podía perder su pierna si no era operada al ver el resultado del escáner, quedando hospitalizada a la espera de cama y eventual cirugía en la zona de urgencia en un sillón de pasillo toda la noche, el día sábado se traslada a una pequeña sala no habilitada para ello, “box atención tea”.
Desde el viernes por la noche hasta la madrugada del lunes nuestra madre permaneció en esta situación de incertidumbre extrema, viviendo un evidente deterioro físico y emocional. Durante esos días prácticamente no pudo alimentarse ni hidratarse normalmente, perdió peso considerablemente y sufrió crisis de ansiedad, miedo constante, llanto y angustia ante la posibilidad de perder una pierna o incluso morir esperando atención, además de no poder celebrar en familia el día de la madre que se haría el día Domingo y se tuvo que cancelar generando más tristeza aún.
Toda la familia vivió estos días con enorme sufrimiento psicológico, realizando turnos de acompañamiento y enfrentando información altamente grave y contradictoria.
Sin embargo, luego de casi tres días de espera y angustia, durante la madrugada del lunes un médico informó repentinamente que finalmente “no tenía nada”, que no requería operación y procedieron a darle el alta cerca de las 04:30 AM, sin solución clara, sin contención emocional adecuada y sin posibilidad de transporte a esa hora, tuvo que venir por nosotros mi pareja en transporte privado dejando a mis hijos solos en casa por la hora y la urgencia.
Como familia solicitamos:
Revisión completa y auditoría del caso clínico.
Explicación formal respecto a los diagnósticos entregados y posteriormente descartados.
Revisión del manejo médico y humano brindado durante la hospitalización.
Evaluación de posibles vulneraciones a los derechos del paciente.
Entrega completa de la ficha clínica, exámenes y registros asociados a la atención.
Consideramos que la situación provocó un daño emocional y psicológico importante tanto en nuestra madre como en toda la familia, además del deterioro físico sufrido durante la espera.
Esperamos una investigación seria y una respuesta formal respecto a lo ocurrido.
