China, España, Turquía e Israel: los millonarios viajes de consejeros del Maule vuelven a quedar bajo la lupa
Mientras miles de familias enfrentan dificultades económicas y la Región del Maule continúa arrastrando déficits en áreas prioritarias, una nueva gira internacional financiada con recursos públicos vuelve a instalar preguntas sobre el verdadero retorno de estas inversiones para la ciudadanía.
Desde el 7 y hasta el 17 de junio, cuatro consejeros regionales del Maule se encuentran en China participando de una misión oficial orientada a conocer experiencias de electromovilidad y fabricación de buses eléctricos. La delegación está compuesta por Juan Andrés Muñoz, Igor Villarreal, Roberto García y Gonzalo Montero, quienes viajaron tras una invitación de Asobus Curicó, organización vinculada directamente al sector del transporte público.
La gira contempla visitas a fábricas, reuniones técnicas y recorridos por sistemas de transporte urbano, todo con un costo cercano a los $31 millones financiados mediante recursos del Gobierno Regional del Maule.
El historial que vuelve a generar cuestionamientos
La presencia de Juan Andrés Muñoz en la comitiva no ha pasado desapercibida. El actual presidente regional de Renovación Nacional figura entre los consejeros con mayor participación en viajes internacionales durante los últimos años.
A China se suman anteriores desplazamientos a Turquía, Israel y el País Vasco, además de otras misiones desarrolladas por autoridades regionales en destinos como Francia, Estados Unidos y Argentina.
La frecuencia de estas giras ha comenzado a generar inquietud en distintos sectores, especialmente por la escasa información pública disponible respecto de los resultados concretos obtenidos tras cada visita.
Millones invertidos, resultados poco visibles
Más allá de los objetivos declarados en cada viaje, la principal interrogante sigue siendo la misma: ¿qué beneficios tangibles han regresado al Maule?
Hasta ahora no existe una política sistemática de rendición de cuentas que permita a la ciudadanía conocer con claridad qué proyectos se materializaron, qué inversiones llegaron a la región o qué mejoras concretas surgieron como consecuencia directa de estas misiones internacionales.
La falta de indicadores verificables ha provocado que estos desplazamientos sean percibidos por parte de la opinión pública como actividades de escaso impacto real, pese a los millonarios recursos comprometidos.
La relación entre autoridades y privados
Otro elemento que genera atención es que la visita a China surge a partir de una invitación de una entidad vinculada al rubro del transporte, sector donde eventualmente podrían impulsarse futuras iniciativas o proyectos financiados con recursos públicos.
Si bien no existe cuestionamiento legal respecto de la gira, especialistas en probidad pública han insistido en la importancia de mantener estándares de transparencia elevados cuando autoridades participan en actividades promovidas por actores privados relacionados con materias sobre las cuales posteriormente podrían existir decisiones institucionales.
La pregunta que sigue sin respuesta
En momentos donde los organismos públicos exigen rigurosidad a los ciudadanos en el cumplimiento de sus obligaciones, la demanda por transparencia también se instala sobre quienes administran recursos fiscales.
Porque el debate de fondo no es si las autoridades deben o no viajar. La verdadera discusión apunta a cuánto gana efectivamente la región con cada misión internacional y si los resultados justifican el gasto realizado.
Por ahora, los consejeros recorren China observando modelos de electromovilidad. Lo que la ciudadanía espera conocer, una vez que regresen al Maule, es qué quedará para la región además de las fotografías y los informes protocolares.
