¿BAJAN LOS COMBUSTIBLES… PERO DÓNDE ESTÁ EL RESTO DE LA REBAJA?
El Gobierno anunció una disminución de hasta $110 por litro en el diésel y $100 en las bencinas a partir de este jueves 18 de junio, atribuyendo la medida al cese de las tensiones entre Estados Unidos e Irán y a la normalización del tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz.
Sin embargo, el anuncio abrió una nueva interrogante entre conductores y expertos: si el conflicto internacional que disparó los precios ya terminó, el petróleo retrocedió en los mercados internacionales y el dólar ha registrado una fuerte caída durante las últimas semanas, ¿por qué los combustibles no volvieron a los valores que tenían antes de la crisis?
La pregunta apunta directamente al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), instrumento creado precisamente para amortiguar las variaciones bruscas del mercado internacional. Durante los períodos de alzas, el sistema permitió incrementos graduales para evitar impactos inmediatos en los consumidores.
Pero ahora surge la duda: ¿si el mecanismo ayudó a contener las alzas, por qué las bajas parecen llegar mucho más lentamente?
Aunque el Ejecutivo celebra la reducción anunciada, miles de automovilistas sostienen que el precio en los surtidores sigue muy por encima de los niveles observados antes de la escalada internacional del petróleo.
La discusión vuelve a instalar una crítica recurrente en Chile: cuando el petróleo sube, las bencinas reaccionan rápidamente; cuando baja, la rebaja parece avanzar a paso mucho más lento.
Por ahora, la disminución anunciada regirá durante al menos tres semanas. Sin embargo, la verdadera pregunta que muchos conductores siguen haciendo es una sola:
Si el petróleo cayó, el dólar cayó y la guerra terminó, ¿por qué seguimos pagando combustibles tan caros?
