
El presidente de Chile, José Antonio Kast, ha planteado una postura crítica frente a la gratuidad universal en la educación superior, política que comenzó a implementarse durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet.
Postura de Kast sobre la gratuidad
- Kast ha señalado que no eliminaría de inmediato la gratuidad existente, pero sí ha propuesto revisarla y reformarla.
- Su planteamiento apunta a focalizar los recursos del Estado en los estudiantes más vulnerables, en lugar de mantener un sistema de gratuidad amplia.
- También ha sostenido que el modelo actual genera un alto costo fiscal y que debería complementarse con sistemas de financiamiento o becas más focalizadas.
Ideas que ha propuesto
Entre las propuestas que ha mencionado en distintos programas y campañas:
- Mantener apoyo estatal a estudiantes de menores ingresos.
- Reducir la gratuidad universal y priorizar a quienes realmente no pueden pagar.
- Fortalecer la educación técnico-profesional, que según su visión tiene mayor impacto en empleabilidad.
- Evaluar mecanismos de copago o financiamiento compartido para sectores con mayor capacidad económica.
Contexto
La gratuidad universitaria en Chile cubre actualmente a estudiantes de los hogares de menores ingresos que estudian en instituciones adscritas al sistema, financiada con recursos fiscales.
En síntesis, la posición de Kast no ha sido eliminar totalmente el beneficio de inmediato, sino modificarlo para hacerlo más focalizado y menos universal.
«Kast prometió no tocar los derechos sociales, pero su primera agenda reduce la gratuidad y persigue a los deudores del CAE. Esta es la agenda del retroceso social, un portazo a la movilidad social y una cuenta que termina pagando la clase media», advirtió el diputado Daniel Manouchehri (PS).
«Buscan bajar los impuestos a las grandes fortunas y debilitar la protección ambiental. Frente a esto, seremos un muro firme en el Congreso para defender los derechos de la gente», agregó.
Por su parte, el Senador Diego Ibáñez (FA), expresó que «una rebaja de impuestos a las grandes empresas, a los más ricos, y un recorte a la gratuidad en la educación, eso no es reconstrucción, eso es pasar gato por liebre».
«Pararse en Penco y anunciar esto es usar el desastre para implementar una agenda que al parecer beneficia a los que tienen más ingresos y que les pasa la cuenta a los jóvenes», agregó.
Una postura similar planteó el senador Iván Flores (DC), quien pidió al gobierno no hacer «trampas». «No creo que con cargo a la reconstrucción se pueda rebajar la gratuidad a la educación superior o rebajar el impuesto a las grandes empresas. Creo que están metiendo cosas que no corresponden dentro de lo que es genuinamente el afán de reconstruir y entregarle a la gente lo más pronto posible una solución, concluyó.
Consultada por la posibilidad de que estos anuncios provoquen movilizaciones estudiantiles, la vocera de gobierno, Mara Sedini, indicó que «las movilizaciones, dentro de los estándares institucionales, son siempre parte de la manifestación democrática, en orden y en paz».
